I’M HERE
EL COSTUMBRISMO
MÁGICO DE
SPIKE JONZE
EL COSTUMBRISMO
MÁGICO DE
SPIKE JONZE
Text: Nacho Larrazabal
Director de algunos de los videoclips más vistos de las dos últimas décadas para grupos como Sonic Youth, The Breeders, R.E.M., Daft Punk, The Chemical Brothers, Björk o los Beastie Boys; productor y director ejecutivo de la serie Jackass y de su versión cinematográfica; director de películas como Being John Malkovich o la estrenada hace poco Where the wild things are; candidato al Oscar en dos ocasiones; actor y ex de Sofia Coppola. Spike Jonze necesita poca presentación.

El director norteamericano tiene un nuevo mérito que apuntarse en el currículum, su último corto, I’m here, que tiene en vilo a medio planeta. Oficialmente sólo ha sido presentado en el Festival de Sundance y en la sección Generation del Festival Internacional de cine de Berlín, con una gran acogida. Y ahora le ha tocado el privilegio a Madrid y no en cualquier cine, sino los antiguos Cines Luna. Abandonada hasta hace poco, esta sala ha revivido de la mano de un grupo de jóvenes emprendedores de la capital, que dan una nueva oportunidad a las viejas salas en ocasiones especiales y no se sabe por cuánto tiempo más.
Así que en un viernes pasado por agua acudimos a los citados cines para ver nacer la última criatura de Spike Jonze. ¿Qué harías por el amor de tu vida? ¿Qué darías por esa persona? Como buena peli de amor, I’m here intenta responder a estas preguntas. Dos espíritus solitarios que se conocen y se enamoran. Un relato absolutamente común si no fuera porque nuestros jóvenes protagonistas son dos robots. Puro "costumbrismo mágico" marca de la casa. Spike Jonze se ha especializado en presentar historias del día a día con elementos irreales. Todo bajo una naturalidad que da como resultado un universo único. Una estética que ha dado mucha personalidad a toda la obra del director. Y I’m here es un claro ejemplo de esto. A lo largo de una media hora, el espectador asiste a uno de los ritos sagrados del ser humano, el enamoramiento, con banda sonora de Sam Spiegel como telón de fondo. Un joven con cabeza de computadora, con una vida monótona y aburrida en Los Ángeles conoce un día a una mujer con aspecto de crash test dummie que le cambiará la vida. Treinta minutos de ternura cibernética que mantuvieron a toda la sala al borde de la lagrimita. Menos mal que a la salida, esperaban unos riquísimos cócteles de Absolut para remontar lo que quedaba de finde.

















































































