
Con la silueta del cuerpo humano como puntode partida, la diseñadora sueca Sandra Backlund, flamante ganadora de la edición del presente año del Festival de Hyères, esculpe magistralmente piezas tridimensionales de punto y lana, demostrando una creatividad arrolladora, y promoviendo un concepto que se está perdiendo gradualmente en la industria de la moda actual, la producción artesanal. Cada una de sus piezas ha sido realizada afanosamente, por ella misma, de manera
Sus ideas toman forma convirtiéndose en piezas únicas, irrepetibles, fragmentos de un puzzle que aúna simetría y casualidad. El resultado es casi mágico, y navega a lo largo de la delgada línea que a veces divide arte y moda. Romanticismo exacerbado, exaltación de la femineidad, arte esculpido en géneros de punto. Sin concesiones. Con un currículum impresionante, que comprende Bellas Artes, Artesanía Textil, Historia del Arte y Diseño de Moda, una necesidad imperiosa de expresarse y un talento innato para recrear sus ideas, Sandra fue nominada por el mismísimo Christian Lacroix para participar en el Festival de Hyères 2007: consiguió el primer premio y saltó por fin a la palestra. El concepto de la colección premiada, Ink Blot Test, define perfectamente su manera de trabajar, simple, a la par que compleja, compuesta por montones de piezas que forman un todo y que ceden un hueco enorme a la improvisación. Un accidente simétrico, en sus propias palabras, que habla por sí mismo. Bravo.



Tu currículum es francamente impresionante. ¿Tienes la sensación de estar recogiendo ahora todo lo que sembraste durante tu vida académica? He sido una chica trabajadora, es cierto, y, exceptuando estos últimos tres años, que he estado trabajando para mi propia empresa, he pasado la mayor parte de mi vida estudiando y probando diferentes cosas, tratando de sacarlas adelante. Soy una buscadora sin metas definidas, siempre estoy insatisfecha, lo cual me obliga a seguir buscando. Durante todo este tiempo, he dado lo mejor de mí misma, y estoy orgullosa de haber sido lo bastante fuerte para sacar adelante mis planes.
Estudiaste Bellas Artes, Artesanía Textil e Historia del Arte y de las Ideas en la universidad. ¿Sentías la necesidad de expresarte? ¿Cómo fue esta etapa, antes de decidirte finalmente por el Diseño de Moda? Siempre he sentido una fuerte conexión tanto con el arte como con la artesanía, y sentía la necesidad de expresarme de una manera creativa, aunque también tengo una vena estrictamente teórica y matemática. Me he pasado la mayor parte de mi vida intentando satisfacer a ambos, sin conseguirlo, y en muchas ocasiones he tenido que decidirme por uno de los dos, aparcando momentáneamente al otro. En este momento, sin embargo, creo que he conseguido combinar mi lado más libre con su opuesto calculador, aunque probablemente jamás habría llegado a este punto si no hubiera sido por la experiencia cosechada anteriormente durante mi vida académica.
¿Cómo fue tu infancia en Umea? Umea es una ciudad pequeña y segura en el norte de Suecia y yo viví el final de los 70 y los tempranos 80 de una manera típicamente sueca, realizando montones de actividades deportivas y creativas, casi siempre al aire libre. Vengo de una familia simple y encantadora. Me enseñaron a sentirme a orgullosa de lo que soy y de dónde vengo, pero también a alcanzar mis sueños, si los tenía. Mis padres eran, en ocasiones, demasiado protectores, pero apoyaron cada una de mis decisiones y me ayudaron siempre.
Muchos de tus diseños parecen estar profundamente ligados a la escultura. Estoy interesada en prácticamente cualquier forma de arte, diseño o artesanía existente, pero es cierto que a través de esta especie de collage tridimensional que he desarrollado he encontrado una salida perfecta tanto para mis ideas como para la necesidad de trabajar con mis manos. Nunca hago bocetos de mis prendas, me gusta improvisar, como en una especie de puzzle en el que yo dispongo las piezas de diferentes formas, para finalmente dar con la silueta que estoy buscando. En ese sentido, mi visión la moda se aproxima más a la de un escultor que a la de un sastre.
He leído que entiendes la moda como una expresión de arte democrática. Personalmente me gusta ver la moda como una expresión artística antes que como una industria, y cuando la defino como democrática me refiero a que cada uno de nosotros la vive en su día a día. Independientemente de que te guste o no, pienses sobre ello o te importe, las elecciones sobre lo que se viste, lo que se lleva puesto, son una expresión en sí mismas. Pueden ser una declaración política o personal, una manera de convertirse en otra persona, una forma de mezclarse y resultar como el resto del mundo, o bien ser fruto de razones puramente estéticas.
Háblame de tu relación con Ms. Diane Pernet. Ella ha sido un gran apoyo para ti. ¿Cómo os conocisteis? La primera vez que oí hablar de Diane Pernet fue hace aproximadamente un año, cuando alguien me recomendó que me pusiera en contacto con ella para enseñarle mi trabajo la próxima vez que tuviera previsto viajar a París, pero antes de que pudiera hacerlo, ella vino a Estocolmo y realizó una especie de tour para ver el trabajo de algunos nuevos diseñadores suecos. Le gustó mi trabajo, y colgó algunas de las imágenes de mi colección en su A Shaded View of Fashion. Pronto descubrí cuán poderoso era este site y conseguí muchos y muy buenos contactos a través de él. Exceptuando lo obvio, su increíble conocimiento y su apariencia, es una mujer cercana, con un gran corazón. Su apoyo ha significado mucho para mí.
Hyères 2007. ¿Un sueño hecho realidad? Estaba loca de contenta cuando fui seleccionada para la final. Mis únicas expectativas eran formar parte del Festival y mostrar mi colección en ese entorno tan sumamente creativo y ante un jurado tan respetable y unos visitantes tan importantes. Todo el evento es en sí mismo una experiencia increíble; conocer a tanta gente, la sensación de estar mostrando tu trabajo en una gran show del calibre de Hyères... Y ganar. Todavía estoy tan impresionada, me cuesta creerlo, jamás pensé que pudiera ocurrir, sinceramente.
Has colaborado con la firma Louis Vuitton durante la pasada temporada otoño/invierno 07. Sí, contactaron conmigo tras ver una imagen de mi trabajo en una revista. Buscaban a alguien que trabajara géneros de punto, por eso encontraron mi trabajo tan interesante. Fui invitada a París para reunirme con ellos y acepté la oferta para crear cuatro piezas de punto especiales para su colección de Otoño/ Invierno. Debido a que nunca había trabajado con ninguna otra compañía, ni había realizado ninguna otra colaboración, para mí fue una experiencia francamente enriquecedora. Cuando trabajo para mí, lo hago absolutamente sola y de una manera que puede resultar algo introvertida, así que me resultaba poco familiar y absolutamente fascinante a la vez formar parte de un equipo de diseño con la misión de hacer aquello que se me da bien, pero que por otro lado este trabajo tenía que encajar en un enclave mucho más grande que por supuesto yo no dirijo. Aprendí muchas cosas que considero pueden valerme para el futuro, especialmente sobre mí misma.
¿Dónde buscas la inspiración? Dentro de mí. Dónde otros escriben poemas para expresarse, yo diseño. Siempre trabajo con el cuerpo humano como punto de partida y construyo las diferentes piezas directamente sobre mí o sobre mis maniquíes, usando un montón de pequeñas piezas, casi siempre simples, y las combino para conseguir una entidad más compleja. Me fascina el millón de formas en que se puede modificar, transformar y distorsionar la silueta natural del cuerpo humano y la improvisación es la única manera de sacar adelante mis ideas.
¿De dónde partiste entonces para la creación de tu última colección, la que fue mostrada en Hyères, Ink Blot Test? Esta vez el punto de partida, la inspiración, fue la idea de los test que se realizan mediante manchas de tinta. Coges una hoja en blanco, derramas un poco de tinta y agua, la pliegas por la mitad y la despliegas para ver el resultado casual que muestra. Es como un accidente simétrico. Simetría y casualidad. De alguna manera, siento que existe una tremenda semejanza entre los simples y a la vez complejos resultados que ofrecen los test de tinta y la manera en la que yo trabajo la moda.
¿Todo ha sido hecho a mano? ¿Qué tipo de materiales has utilizado? Sí. Lo hago todo yo misma, a mano. Como verás, es una técnica que defiendo a capa y espada. Los géneros de punto se han convertido en mi especialidad, pero he experimentado con otras técnicas artesanales y distintos tipos de materiales como papel origami, crochet, mosaico e incluso esculpir con pelo humano.
¿Dónde te recluyes para trabajar? Tengo mi propio estudio en Estocolmo, pero desde que tengo tanto trabajo lo cierto es que acabo llevándomelo a casa.
¿Dónde se pueden adquirir hoy por hoy tus prendas? No vendo mis diseños en ninguna tienda. Sólo atiendo pedidos directamente de los compradores, a la manera tradicional, con todo lo que ello conlleva.
Hablemos del complejo proceso de creación que sigues. ¿Crees que podrías describirlo? Cuando comienzo una nueva colección, siempre parto de una idea difusa, indeterminada. Como te he contado, improviso mucho y me permito perder el control y descubrir qué pasa si no pienso demasiado en los aspectos prácticos, ni tampoco en lo que otros quieren de mí. Después, una cosa me conduce a la otra y finalmente la colección se convierte en un mapa tridimensional de mi propia mente.